Edurne Pasaban.......................................... Oh Eun-SunLa carrera entre la vasca Edurne Pasabam y la coreana Oh Eun-Sun, en busca de erigirse como la primera fémina en hollar las 14 cimas más altas de la tierra, a dejado de ser un mano a mano deportivo para entrar en otro terreno ajeno al noble mundo de la montaña.
Hasta que ambas no han llegado a pocos metros de su meta todo fueron flores, hoy con la cinta de llegada muy próxima a las flores les han salido las espinas,
La vasca a manifestado su convencimiento de que su “rival” no completó la ascensión la Kanchenjunga y por tanto sigue a dos cimas de las 14 mientras la española tiene pendiente el Shisha Pnagma, hacia el que ahora se dirige.
La polémica estalló, al parecer, tras la manifestaciones que vertió la asiática, en las que dudaba de que la vasca coronara el difícil y peligroso Annapurna y se quedara a solo una cima de su ambicioso objetivo.
Una vez más un reto, con matices comerciales, pone nuevamente en la primera plana el mundo de la montaña, del que hace unos años nadie se atrevía a polemizar.
Han sido muchas las evidencias de engaños desde que Sir Edmund Hillary y el sherpa Tensing hollaron el Everest y existen dudas sobre otras muchas ascensiones,
El montañismo fue algo muy personal, casi íntimo, hasta que llegaron los patrocinadores que obligan al éxito para seguir contando con su colaboración.
El montañismo, una vez más, y ya empiezan a ser muchas, se muestra como un deporte más, tanto en lo positivo como en lo negativo, está por tanto “normalizado”.
Algún día, no tengo ninguna duda, se alegará doping y con ello ya de forma definitiva, una práctica que se calificaba como limpia, perderá todo su encanto.
El gran problema de este deporte es que el deportista no hace su actividad con la vigilancia de jueces, que puedan dar fe, si así fuera, perdería todo el romanticismo que le arropa y que alguno de sus practicantes están dilapidando.
Hasta que ambas no han llegado a pocos metros de su meta todo fueron flores, hoy con la cinta de llegada muy próxima a las flores les han salido las espinas,
La vasca a manifestado su convencimiento de que su “rival” no completó la ascensión la Kanchenjunga y por tanto sigue a dos cimas de las 14 mientras la española tiene pendiente el Shisha Pnagma, hacia el que ahora se dirige.
La polémica estalló, al parecer, tras la manifestaciones que vertió la asiática, en las que dudaba de que la vasca coronara el difícil y peligroso Annapurna y se quedara a solo una cima de su ambicioso objetivo.
Una vez más un reto, con matices comerciales, pone nuevamente en la primera plana el mundo de la montaña, del que hace unos años nadie se atrevía a polemizar.
Han sido muchas las evidencias de engaños desde que Sir Edmund Hillary y el sherpa Tensing hollaron el Everest y existen dudas sobre otras muchas ascensiones,
El montañismo fue algo muy personal, casi íntimo, hasta que llegaron los patrocinadores que obligan al éxito para seguir contando con su colaboración.
El montañismo, una vez más, y ya empiezan a ser muchas, se muestra como un deporte más, tanto en lo positivo como en lo negativo, está por tanto “normalizado”.
Algún día, no tengo ninguna duda, se alegará doping y con ello ya de forma definitiva, una práctica que se calificaba como limpia, perderá todo su encanto.
El gran problema de este deporte es que el deportista no hace su actividad con la vigilancia de jueces, que puedan dar fe, si así fuera, perdería todo el romanticismo que le arropa y que alguno de sus practicantes están dilapidando.