César Augusto Pérez de Tudela (1940)El próximo miércoles 1 de abril llegará a Nepal, César Augusto Pérez de Tudela “el pajarito” y su hijo Bruno, con el objetivo de alcanzar la cima del Everest (8.848 m.), por su vertiente Norte (Tibet). El veterano y polémico alpinista madrileño intentará por tercera vez alcanzar la cumbre del techo del mundo en cuya falda sufrió un infarto (1962).
Pérez de Tudela tenía previsto afrontar la ascensión hace ahora un año cuando las autoridades chinas sellaron el Tibet para que a bombo y platillo y sin cámaras desconocidas filmaran la ascensión del fuego olímpico a la punta más alta del Planeta.
El montañero que vivió un largo periodo en Barcelona y protagonizó difundidas polémicas tiene en su largo historial el haber sido el autor de la publicación del primer libro de reseñas de escalada de Montserrat (Guía de Escaladas en Montserrat-1971), editado por la editorial Abadía, en catalán, algo que muchos nunca le han ‘perdonado’.
Es cierto que se dedicó por los clubes a recopilar rutas, muchas de estas reseguidas personalmente por él y que con el trabajo de otros dio a luz la primera guía de escaladas montserratina, sin embargo esa práctica es habitual y nunca nadie criticó a otros por hacerlo, algún destacado escalador está entre los que denomino “encuadernadores”, que hicieron, hacen y seguro seguirán haciendo lo mismo.
Tampoco le perdonaron que promocionara, y a fe que así lo hizo, el montañismo a través de un programa de televisión denominado “Un millón para el mejor”que durante la década de los sesenta ofrecía un millonario premio a los que completaran, programa a programa las respuestas sobre una especialidad. Naturalmente la elegida por Pérez de Tudela fue el montañismo, del que demostró saber. Y pese a que, como en la actualidad, la televisión tiene siempre su cara obscura, en algunos tramos del concurso fue ayudado indirectamente por el hoy traspasado y padre periodístico del que suscribe, Ferrán Fornells (periodista de El Mundo Deportivo), nadie puede discutir que aquello ayudó a popularizar nuestro deporte.
Los rescates en la pared Oeste del Naranco o Naranjo de Bulnes (1969 y 1970), el accidente mortal de su esposa Elena de Pablo en el Hindu Kush (1971), añadieron popularidad a su protagonista e indirectamente al montañismo.
Su divorcio con la Federación Española de Montaña, que le llevó a romper la tarjeta de federado, la polémica ascensión al Aconcagua de la que se dudó y de cuya cima posteriormente bajó el libro registro, añadió más leña a un fuego que muchos se encargaron de avivar.
Su profesión, por aquel entonces ligada al cuerpo policial, no ayudó mucho a la hora de valorar su actividad y su promoción de los deportes de montaña y reconociendo que tuvo fallos, todos tenemos errores, la perspectiva fría de su historial hay que valorarla positivamente.
Blanco de las críticas Tudela tuvo que navegar por aguas turbulentas pese a lo que junto a los muchos galardones que se le han otorgado, es autor de una treintena de libros y columnista de prensa, tertuliano en la radio y no en pocas ocasiones protagonista en televisión.
No soy partidario de valorar a un personaje por los premios conseguidos o medallas recibidas eso, en no pocas ocasiones, es más un trabajo de padrinos y de despacho que de méritos, aunque no cabe duda de que cuando hay tantos, alguno debe ser “legal”.
Cesar, como yo acostumbraba a llamarle, emprende, en cordada con su hijo una nueva aventura lejos de su amada Pedriza en la que siempre acostumbra a llevar a los escaladores que lo visitan. El pájaro es la ruta que normalmente elige para mostrar la grandeza de la escuela de escalada madrileña.
Pérez de Tudela es conocido en el ambiente montañero como “el pajarito”, mote que bien podría proceder de su protuberante nariz, su estimada aguja de El Pájaro o por sus piadas, ‘cantos pajariles’ que, todos los que nos movemos en el mundo de la montaña, hemos protagonizado en alguna ocasión.Lo que sí es seguro es que desde el miércoles 1 de abril de 2009, más de uno, entre ellos yo, vamos a seguir las evoluciones de la mediática pareja en el techo del mundo.
Pérez de Tudela tenía previsto afrontar la ascensión hace ahora un año cuando las autoridades chinas sellaron el Tibet para que a bombo y platillo y sin cámaras desconocidas filmaran la ascensión del fuego olímpico a la punta más alta del Planeta.
El montañero que vivió un largo periodo en Barcelona y protagonizó difundidas polémicas tiene en su largo historial el haber sido el autor de la publicación del primer libro de reseñas de escalada de Montserrat (Guía de Escaladas en Montserrat-1971), editado por la editorial Abadía, en catalán, algo que muchos nunca le han ‘perdonado’.
Es cierto que se dedicó por los clubes a recopilar rutas, muchas de estas reseguidas personalmente por él y que con el trabajo de otros dio a luz la primera guía de escaladas montserratina, sin embargo esa práctica es habitual y nunca nadie criticó a otros por hacerlo, algún destacado escalador está entre los que denomino “encuadernadores”, que hicieron, hacen y seguro seguirán haciendo lo mismo.
Tampoco le perdonaron que promocionara, y a fe que así lo hizo, el montañismo a través de un programa de televisión denominado “Un millón para el mejor”que durante la década de los sesenta ofrecía un millonario premio a los que completaran, programa a programa las respuestas sobre una especialidad. Naturalmente la elegida por Pérez de Tudela fue el montañismo, del que demostró saber. Y pese a que, como en la actualidad, la televisión tiene siempre su cara obscura, en algunos tramos del concurso fue ayudado indirectamente por el hoy traspasado y padre periodístico del que suscribe, Ferrán Fornells (periodista de El Mundo Deportivo), nadie puede discutir que aquello ayudó a popularizar nuestro deporte.
Los rescates en la pared Oeste del Naranco o Naranjo de Bulnes (1969 y 1970), el accidente mortal de su esposa Elena de Pablo en el Hindu Kush (1971), añadieron popularidad a su protagonista e indirectamente al montañismo.
Su divorcio con la Federación Española de Montaña, que le llevó a romper la tarjeta de federado, la polémica ascensión al Aconcagua de la que se dudó y de cuya cima posteriormente bajó el libro registro, añadió más leña a un fuego que muchos se encargaron de avivar.
Su profesión, por aquel entonces ligada al cuerpo policial, no ayudó mucho a la hora de valorar su actividad y su promoción de los deportes de montaña y reconociendo que tuvo fallos, todos tenemos errores, la perspectiva fría de su historial hay que valorarla positivamente.
Blanco de las críticas Tudela tuvo que navegar por aguas turbulentas pese a lo que junto a los muchos galardones que se le han otorgado, es autor de una treintena de libros y columnista de prensa, tertuliano en la radio y no en pocas ocasiones protagonista en televisión.
No soy partidario de valorar a un personaje por los premios conseguidos o medallas recibidas eso, en no pocas ocasiones, es más un trabajo de padrinos y de despacho que de méritos, aunque no cabe duda de que cuando hay tantos, alguno debe ser “legal”.
Cesar, como yo acostumbraba a llamarle, emprende, en cordada con su hijo una nueva aventura lejos de su amada Pedriza en la que siempre acostumbra a llevar a los escaladores que lo visitan. El pájaro es la ruta que normalmente elige para mostrar la grandeza de la escuela de escalada madrileña.
Pérez de Tudela es conocido en el ambiente montañero como “el pajarito”, mote que bien podría proceder de su protuberante nariz, su estimada aguja de El Pájaro o por sus piadas, ‘cantos pajariles’ que, todos los que nos movemos en el mundo de la montaña, hemos protagonizado en alguna ocasión.Lo que sí es seguro es que desde el miércoles 1 de abril de 2009, más de uno, entre ellos yo, vamos a seguir las evoluciones de la mediática pareja en el techo del mundo.