sábado 10 de enero de 2009

UN AÑO SIN, SIR EDMUND HILLARY


Nunca olvidaré las jornadas que pase con Sir EDmund Hillary y al cumplirse hoy un año de su última excursión he vuelto a visionar mentalmente las imágenes de las horas que pase con el, en Barcelona, Torelló, Manlleu y Montserrat
Ante un buen ágape, en una de las grandes cocinas de Catalunya, el restaurante Torres Petit, aceptó ser Jefe honorario de la expedición al Everest, que junto a Lluis Belvis (cónsul general del Nepal) Joan Creixams y Josep A. Pujante estábamos preparando por aquellos días.
En torno a la mesa otro de los mitos, Kurt Diemberger, disfrutaba de una velada de “cine” de aquellas que uno ni tan sólo se atrevió nunca a soñar y que una vez vividas sigue pensando que fue un sueño ya que no es nada fácil sentar a la misma mesa a dos de los más grandes del montañismo mundial.
Ahora 365 días después del fatal desenlace, un escueta nota de prensa daba cuenta el 11 de enero de 2008 del fallecimiento de Hillary, mi recuerdo viaja también al lado de su compañera con la que viví tantas horas como con Sir EDmund, hablando del Nepal, de los niños y sobre todo de una de sus pasiones la cerámica de la que se llevo de Catalunya un buen recuerdo. Las incógnitas que envuelven al Everest, son cada vez más difíciles de resolver. Si se mantiene la duda de quienes fueron los primeros de hollar el punto más alto del Planeta, Irvine-Mallory o Hillary-Tensing, otra de las incógnitas, saber quien piso primero la cima ,Hillary o Tensing seguirá sin resolverse y sin que ya ninguno de los protagonistas directos pueda descifrarla.
Sin embargo el saber si fue Hillary o Tensing,el primero en alcanzar la cumbre,no me parece relevante, el mundo entero se encargó de homenajear a Hillary como el primer hombre en alcanzar los 8.848 m. y ahora todo seguirá igual aunque, como muchos otros, personalmente seguiré manteniendo la duda que intenté despejar leyendo cientos de páginas visionando muchas veces las imágenes de la primera ascensión y naturalmente conversando con su protagonista.
Lo realmente importante es que Sir EDmund Hillary no sólo demostró ser un gran montañero sino que también demostró su calidad humana revirtiendo una gran parte de los beneficios derivados de su conquista en aliviar los problemas de las gentes del Nepal, las misma que en junio de 1953 lo encumbraron, un reconocimiento que se inició el 29 de mayo de 1953 y que sigue hoy, 10 de enero de 2009.
A cuatro años de que Barcelona dedique una calle o una plaza a Hillary, vaya mi recuerdo a su vida como deportista y sobre todo como persona.